Los devastadores incendios forestales que azotan Rusia arrastraron también a su nivel más bajo la confianza de los rusos en su presidente,Dmitri Medvedev, y en el jefe de gobierno, Vladimir Putin.El fuego sorprendió a los políticos, que se convirtieron en centro de las críticas por su gestión de la crisis. Putin sobre todo utiliza ahora la catástrofe actual para presentarse como el mejor gestor de la crisis. Este martes se ha subido a un avión de extinción para mostrarse activo contra los incendios.
