Los eurodiputados, entre ellos la mayoría de los políticos españoles que ayer emitieron su voto en la Eurocámara, rechazaron aplicarse a ellos mismos medidas de austeridad similares a las que han aprobado varios Estados miembros para sus funcionarios o pensionistas, como viajar en avión en clase económica en lugar de en primera clase, no acumular dietas o congelar sus salarios en 2012.
