Silvio Berlusconi, apareció en cinco informativos, en otras tantas cadenas y con sendas entrevistas-monólogo.El clima orwelliano se completaba con un aire de fin del mundo, pues el magnate lanzó llamadas de emergencia apocalípticas para que la oposición no le arrebate Milán y Nápoles.Advirtió que si gana el centroizquierda todo se llenará de gitanos, de rumanos, de musulmanes -«una ‘zingarópolis’ islámica»- y de banderas comunistas: «`Se convertirá en la Stalingrado de Italia!».
