Más de seis millones de italianos están llamados hoy y mañana a la segunda vuelta de las elecciones municipales y administrativas. Las citas decisivas entre los dos candidatos más votados se juegan en Milán y en Nápoles y, en menor medida, en Cagliari y Trieste. Los malos resultados de la primera vuelta, la caótica campaña que ha hecho en estos 15 días el centro derecha, y la creciente división de la alianza de Gobierno hacen prever grandes dificultades para los candidatos que apoya Silvio Berlusconi.
