El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha expresado ayer el profundo malestar y enfado. De poco han servido disculpas expresadas ayer por el mando aliado por la muerte de nueve civiles el pasado sábado y la promesa de abrir una investigación para aclarar los hechos. Gobierno de Karzai ha advertido a la OTAN de que los ataques contra «casas afganas no están permitidos y que los afganos no deben tolerar más esa actitud».
