El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se dirigió al Parlamento para intentar calmar los crecientes temores del mercado de que Italia podría ser arrastrada a una crisis financiera similar a la de Grecia.Las tensiones de los mercados han aumentado considerablemente desde principios de julio, mientras la atención se ha centrado en las divisiones del Gobierno de centroderecha de Berlusconi.
