El Dalai Lama es considerado casi una deidad por la mayoría de los tibetanos. En Francia,donde inició el sábado una visita espiritual de tres días, es adorado por budistas y otros. Miles de personas saturaron el teatro Zenith de Tolosa, ciudad en el suroeste de Francia, para escuchar sus enseñanzas de meditación. Una pantalla fue instalada en el exterior del edificio para transmitir su conferencia sobre el arte de la felicidad.
