La actividad industrial y el incremento del uso de los medios de transporte y del consumo de energía son algunos de los factores desencadenantes de un incremento de las emisiones a la atmósfera de CO2 y metano, principales gases causantes del cambio climático. En pleno siglo XXI las consecuencias no se han hecho esperar y en este caso el dicho popular de «al mal tiempo buena cara» parece no haber marcado la filosofía de vida de la población.El informe Un clima de sufrimiento: el costo real de vivir en la inacción frente al cambio climático advierte de que la continuidad de eventos meteorológicos extremos han creado una inseguridad y ansiedad en los menores a niveles comparables a la época de la Guerra Fría.
