El ambicioso proyecto Nord Stream, que llevará el gas ruso directamente a la costa alemana por el fondo del mar sin pasar por países de tránsito, comienza hoy su última etapa antes de llevar el combustible a los clientes europeos: la de llenar el gasoducto con combustible.El primer ministro ruso Vladímir Putin, ha asistido a la ceremonia del bombeo del primer gas en las tuberías, en la estación compresora Portóvaya, en los alrededores de Viborg.
