La escultura del dedo corazón erguido, titulada L.O.V.E., de once metros de alto que el artista italiano Maurizio Cattelan creó hace unos meses para que fuera colocada frente a la sede de la Bolsa de Milán, y que fue retirada , ha recuperado su site y ahora luce soberana -aunque estéril- por orden del nuevo alcalde de centro-izquierda, Giuliano Pisapia y de los miles de indignati que se sometieron a una encuesta para decidir si indultaban o no Il dito di Dio (El dedo de Dios).
