La canciller alemana, Angela Merkel, ha rendido homenaje al medio millón de gitanos asesinados durante el Tercer Reich y ha advertido de la marginalidad y racismo que sigue sufriendo esa minoría étnica, en la inauguración del monumento en Berlín a ese colectivo de víctimas del nazismo. «El destino de cada una de esas víctimas es motivo de vergüenza y al mismo tiempo una advertencia para el presente», ha dicho la canciller, en su discurso inaugural, en una ceremonia que concentró a miembros del colectivo procedentes de toda Europa.
