La derrota de Mitt Romney el martes frente a Barack Obama en las presidenciales evidenció la creciente desconexión de los republicanos de las minorías estadounidenses, obligando al partido a una reflexión urgente sobre su futuro si aspira regresar a la Casa Blanca.La reelección del presidente refuerza su legitimidad para negociar un acuerdo presupuestario con el Congreso, donde la mayoría republicana de la Cámara baja, alentada por el Tea Party, bloquea actualmente el aumento de los impuestos a los más ricos.
