
Cuando Artur Mas y Oriol Junqueras terminaron sin acuerdo su encuentro para culminar dos semanas de negociaciones entre CIU y ERC, Twitter ardió señalando como culpable el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida. Las críticas más duras llegaron de miembros destacados de ERC, que descargaron en la red social su malestar con el líder democristiano, al considerarlo el dinamitador del acuerdo.La pregunta no es si Durán es un demócrata-fariseo con comportamiento bipolar, sino si lo es lo suficiente para mantener el tipo en el jardín en que se ha metido tras tanto años de servir a una cosa y a la contraria.
