François Hollande defiende la intervención de Francia en el país africano y ha declarado que Francia abandonará Malí cuando sea «seguro» y que no retirará a sus tropas hasta que el país africano vuelva a ser estable y tenga un sistema político sólido. El presidente francés ha declarado que la «única solución» para frenar el avance de los grupos salafistas armados era actuar.

