Italia y Francia se han aliado este miércoles en el Elíseo con un objetivo: poner a la Unión Europea a estimular la economía y a pensar en los ciudadanos para evitar lo peor: el triunfo del miedo, de la miseria y del populismo. La idea fuerza es sencilla, pero a la vez revolucionaria en esta UE bloqueada por el rigor y la actitud de acreedor de Alemania. Y fue expresada así por el nuevo jefe del Gobierno italiano, Enrico Letta: “No podemos tener una Europa en la que un país o dos van bien y los demás se hunden”.

