
Matar moscas a cañonazos, eso es lo que hizo el Pentágono sobre los cielos de Oriente Próximo el pasado 13 de abril al detener a los drones iraníes.La guerra moderna plantea dilemas que van más allá del campo de batalla, llegando a ser un auténtico rompecabezas económico. ¿Qué sentido tiene emplear un misil de más de un millón de dólares para derribar un dron que apenas cuesta unos miles?
