
El 17 de enero de 1966,un bombardero B-52 y un avión nodriza KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos colisionaron durante una maniobra de repostaje y cayeron a tierra cuatro bombas termonucleares.Seis décadas después todavía no se han retirado los 50.000 metros cúbicos de tierra contaminada en Palomares.
