Julian Assange el fundador de la página web Wikileaks ha defendido en una rueda de prensa la publicación de unos documentos que, según sus propias palabras, desvelarían «crímenes de guerra». El Pentágono y la Casa Blanca habían condenado las filtraciones, diciendo que podían amenazar la seguridad nacional y poner en peligro vida estadounidenses.La mayor filtración de documentos oficiales en la historia militar de EEUU ha despertado una respuesta airada de Pakistán -acusado por los documentos de ayudar a los talibán- y del Pentágono, que ahora evalúa los «potenciales daños» de las informaciones sobre la guerra de Afganistan difundidos por la Wikileaks.
