El Fondo Monetario Internacional vivió en una burbuja en la que reinaba el optimismo mientras se gestaba la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión. Un informe interno hace una crítica despiadada a la actuación del organismo entre 2004 y 2007,etapa en la que Rodrigo Rato estuvo al frente de la institución.La conclusión es demoledora: las deficiencias internas impidieron prevenir la crisis.
