Después de unos días de tregua, una docena de barcazas abarrotadas de tunecinos desembarcaron en la noche del domingo al lunes en la pequeña isla de Lampedusa . Estaba previsto que con el buen tiempo y el mar en calma, se reanudaría la llegada de desesperados norteafricanos. El centro de acogida, con capacidad para 850 personas, se ha desbordado.
