La Comisión Europea (CE) evitó elevar su objetivo de recorte de emisiones de dióxido de carbono (CO2) para 2020 hasta el 30 %, pero propuso un plan para que la UE cumpla con sus compromisos internacionales a largo plazo de manera rentable. Los Veintisiete han prometido reducir sus emisiones de CO2 en un 20 % en 2020 -un 30 % si otros socios internacionales realizan esfuerzos equivalentes- y entre un 80 y un 95 % en 2050.
