El conservador partido de la canciller alemana, Angela Merkel, perdió el poder el domingo en un bastión regional. En el rico estado Baden-Württemberg, donde se originaron sentimientos antinucleares debido a la crisis japonesa, la coalición formada por Verdes y socialdemócratas (SPD) se disponía a ganar con un 47,3 por ciento, eclipsando a los democristianos, en el poder hace seis décadas.
