Las instituciones europeas quieren dotarse a mediados de 2012 de Equipos de Respuesta de Emergencias Informáticas para prevenir e impedir ataques cibernéticos como el que el pasado mes de marzo afectó al sistema informático de la Comisión Europea o el que posteriormente obligó a cerrar el sistema europeo de venta de derechos de emisiones de CO2 tras el robo de los registros nacionales de permisos por valor de 30 millones de euros.
