Los acreedores de Grecia ya tienen ante sí las diferentes propuestas de los Gobiernos europeos para cerrar la participación del sector privado en el segundo rescate del país mediterráneo. El plan que, en estos momentos, tiene más posibilidades de salir adelante parte del acuerdo entre Francia y su banca, la más expuesta junto a la alemana a una eventual bancarrota de Atenas, que prevé la reestructuración del 70% de la deuda griega que vence de aquí hasta 2014.
