Tres días después de que la agencia Standard & Poor’s decidiera rebajar la calificación crediticia de la deuda soberana del tesoro norteamericano, el presidente Barack Obama ha comparecido formalmente en la Casa Blanca para defender la solvencia prestataria de su país. «Los mercados bajan y suben. No importa lo que diga una agencia de calificación. Estados Unidos es y siempre será un país AAA», ha dicho Obama.
