La visita de dos días del primer ministro ruso, Vladimir Putin, a China concluyó este miércoles sin avances en el diferendo sobre el gas ruso, pese a que firmaron una lluvia de contratos y acuerdos por cerca de 7.000 millones de dólares.El presidente chino, Hu Jintao, calificó al hombre fuerte de Rusia de «viejo amigo de China» y consideró que su visita, la primera al extranjero desde que anunció que quiere volver al Kremlin el próximo año, ha logrado «hacer avanzar la relación de asociación estratégica» entre los dos vecinos.
