La iniciativa de exigir unos niveles de capital excesivamente rigurosos a los bancos está despertando seria preocupación en algunos países como España, Francia y Alemania, aunque con distintos razonamientos. Estas preocupaciones contrastan con el llamamiento del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, que ayer urgió a que «los bancos que no tienen el capital necesario deberían presentar planes de recapitalización e implementarlos urgentemente».
