El presidente francés, Nicolas Sarkozy, mostró hoy su satisfacción por que el acuerdo alcanzado por los países de la eurozona haya evitado «la catástrofe» y apuntó que no queda más opción que confiar en el salvamento de Grecia y seguir trabajando para que cada país reduzca su propio déficit.»Europa es una familia y, cuando uno de sus miembros tiene un problema, no se le puede dejar caer», señaló Sarkozy, para quien si las medidas acordadas ayer funcionan «a Francia no le va a costar nada» en términos económicos.
