La probabilidad matemática de un colapso de la deuda soberana de la zona euro crece más rápidamente que las decisiones de los líderes europeos, que siempre han mirado la crisis desde atrás, en forma reactiva, y nunca en forma proactiva, anteponiéndose a los hechos. A medida que el rendimiento de los bonos soberanos de Italia se acerca al 6,7%, comienza a llegarse al punto de no retorno que ya sumergió a Grecia, Irlanda y Portugal.
