El mayor punto de fricción entre Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel desde que se agravó la crisis de deuda el pasado mes de agosto ha sido el papel del BCE en el proceso.El tiempo y los mercados han dado la razón al presidente galo.Cuando se cumple la segunda semana de pánico en Europa, las voces que claman una intervención real y contundente del Banco Central Europeo suenan con fuerza. Economistas, gobiernos, analistas, inversores… todos apuestan por la solución de la crisis a la francesa.
