Rusia se mantiene en su postura frente la presión de la comunidad internacional contra el régimen sirio y rechaza la imposición de un embargo de armas. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha calificado esta medida de «bastante deshonesta».Sabemos como funcionó en Libia cuando el embargo solo fue ejecutado contra el Ejército, mientras la oposición seguía recibiendo armas, y países como Catar y Francia lo reconocían sin vergüenza», ha manifestado Lavrov.
