Reino Unido se ha quedado aislado en su rechazo a la reforma institucional de la Unión Europa. A última hora también Hungría, República Checa y Suecia se han sumado al acuerdo alcanzado esta madrugada, tras diez horas de negociaciones, en la cumbre europea que tenía que salvar el euro. El pacto anunciado a las cinco de la mañana del viernes sabía a derrota ya que solo lo aprobaron 23 de los 27 Estados miembros, rebajando las expectativas de la víspera. Pero horas después el primer ministro británico, David Cameron, ha quedado como el único opositor al cambio. Más que una Europa de dos velocidades, es una Europa que avanza sin Londres.
