En un emotivo discurso dirigido a la sociedad española y no tanto al partido, Mariano Rajoy ha llamado a su formación y a todos los españoles «a un compromiso con España» que supondrá «sacrificios» y «renuncias» para todos.Entre las medidas «desagradables» que está tomando citó la reforma laboral, que hoy ha sacado a miles de personas a la calle. Una reforma que ha calificado como «justa, necesaria y buena para el país». «Ésta es la reforma que estaban esperando más de cinco millones de parados», ha sentenciado.
