Desde que el actual gobierno catalán, en manos de CiU, tomó el poder a finales de 2010, los empleados públicos no ganan para sustos.La Generalitat ha presentado ayer a los sindicatos, en la Mesa de la Función Pública, un plan de reordenación del sector público para los próximos dos años que prevé que los departamentos puedan modificar las condiciones laborables, las tareas y los horarios tanto de los funcionarios como de los laborales en función de las necesidades de la Administración. También prevé traslados geográficos forzosos.
