El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha justificado la reforma que quiere del Tratado de Schengen en el plazo de un año porque deben ser los responsables políticos, «elegidos democráticamente», y no los burócratas o los jueces, quienes decidan quién puede entrar en Europa.«Si salgo reelegido, tomaré grandes iniciativas internacionales rápidamente porque Europa lo necesita, porque el mundo lo necesita», dijo Sarkozy.
