Nicolas Sarkozy tiene metida la crisis española entre ceja y ceja. De hecho, se ha convertido en uno de sus mejores recursos electorales para asustar a los votantes con la hipotética llegada al poder de un presidente socialista, su rival François Hollande.Esta mañana, a primera hora, volvió a recurrir al caso español en una entrevista retransmistida por la emisora Europe 1. «Si no hubiéramos hecho las reformas que hicimos en los años anteriores, ahora estaríamos como España», insistió antes de pasar a atacar a la prensa y a su adversario electoral.
