La reforma laboral, a su paso por el Congreso, ha sufrido cambios que el Gobierno decía estar dispuesto a aceptar. El contrato que permite a las empresas de menos de 50 trabajadores contar con un periodo de prueba de hasta un año, en el que se puede despedir sin indemnización, se ha condicionado a que la tasa de desempleo esté por encima del 15%, tras un pacto del PP con CiU.
