Vladímir Putin ha pronunciado este miércoles ante ambas cámaras del Parlamento su discurso sobre el estado de la nación, el primero desde que fue elegido nuevamente presidente este año, y el noveno como jefe de Estado. Putin decidió concentrarse en los problemas rusos e ignoró casi completamente la política internacional, a excepción de pequeñas referencias al espacio postsoviético. El presidente abogó, como siempre, por una economía en crecimiento, un fortalecimiento militar y por impedir la injerencia extranjera en la democracia rusa.
