
La cuestión con Trump es que no tiene que convencer a nadie de su capacidad para apretar el botón nuclear (o así lo pensó mucha gente en las horas previas al ultimátum dado a Irán).Es la interpretación mayoritaria entre los psiquiatras.Trump no hace teatro,o no más que el que haría un narcisista extremo rodeado de unos antisociales incapaces de detenerlo.
