La doble maniobra preelectoral que Esperanza Aguirre ha realizado en las últimas horas es admirable desde el punto de vista de la estrategia militar. La lideresa madrileña desmontó en apenas unas horas la imagen de unidad interna que Rajoy había intentado trasladar con la Convención Nacional que el PP celebró en Sevilla este fin de semana.
