Miles de yemeníes se han manifestado hoy por las calles de Saná, la capital del país, exigiendo una mejora de sus condiciones de vida y el fin a los 32 años de presidencia de Ali Abdalá Saleh. Como en el caso de Túnez o Egipto, que les ha servido de inspiración, los yemeníes se quejan de la carestía de los alimentos, de la corrupción y del nepotismo.
